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solmuntanola | 11 Abril, 2012 08:35
Me entero a través de un noticiario que en la artística y paseada Rambla de Barcelona, la Guardia Urbana ha multado a un pintor por ser demasiado simple en su trazo. Increíble.
Estas noticias siempre deben ponerse en barbecho por si acaso, sobre todo si la fuente es un noticiario de una cadena televisiva que quiere parecerse a 'El Caso'.
Pero en todo caso ahí están los hechos. Un pintor de calle, con licencia para retratar, es denunciado por un compañero de oficio por no ajustar su arte a la licencia otorgada que, según lo dicho, es para retratar, y la Guardia Urbana va y lo multa. La razón parece simple: el pintor no retrataba como debe retratarse, resultando que simplificaba en exceso el trazo y rozaba sino invadía el espacio de la caricatura. Y eso soliviantó los ánimos de un competidor callejero con la misma licencia que tardaba el doble en hacer sus retratos y -esto es cosecha de quien relata- debía tener menos éxito. Y como el arte es libre hasta donde llega el bolsillo, pues lo denunció.
Me parece surrealista la historia. Toda ella. Que se fiscalice la expresión artística con licencias, que un pintor denuncie a otro por ser su trazo demasiado simple, que la Guardia Urbana se tome en serio la denuncia y, sobre todo, que lo multen. Increíble otra vez. Cómo puede un guardia arrogarse un papel que ni siquiera los Jueces que han pasado por la Escuela Judicial -al menos los más serios- se atreven a asumir ¿Cómo puede un Guardia Urbano -nadie?- juzgar la actividad artística de un pintor?
Si nos ponemos la Toga, resulta que lo que ha efectuado la Guardia Urbana es una actividad de censura previa absolutamente prohibida por nuestra Constitución. Y es más, ha tratado de coartar la libertad artística del pintor, como manifestación suprema de la libertad de expresión íntimamente ligada a la libertad de pensamiento, que permite al artista expresarse a través de sus habilidades plásticas como le venga en gana. En concreto, cargar los rasgos de una persona al retratarla es una actividad artística de enorme contenido expresivo al aplicar la libertad de crítica sobre la expresión pictórica, ejercicio difícil y arriesgado que no todos los artistas son capaces de hacer. Se trata de la caricatura, "carigare" los rasgos para resaltar de forma crítica los más sobresalientes con ánimo crítico pero siempre desde la comicidad.
Si tuviéramos lo que hay que tener, ante un caso como este le quitaríamos la licencia de 'pintor' al denunciante y apuntaríamos a los Guardias Urbanos a un curso de derecho constitucional o, quizá, de expresión artística, así, la próxima vez que metan la pata hasta el fondo, podrán decir que lo que estaban haciendo era una 'performance' y no iniciando un expediente administrativo que les hace perder el tiempo a ellos, al administrado y a la administración, que tendría que ponerse colorada con el desatino.
(Más)solmuntanola | 13 Julio, 2011 09:55
Son las 3:30 horas de la madrugada. Suena el despertador para ir a trabajar. Tengo un juicio en Alicante y he querido coger el primer vuelo de la mañana para llegar con tiempo de sobras, a pesar de saber que el juicio no empezará a su hora. Lo peor es que no puedo evitar una sensación de nerviosismo e intranquilidad. Las tres veces anteriores que como hoy tuve que madrugar para asistir a este juicio tuvieron el mismo final, y lógicamente, me preocupa que una vez más se repita la historia, especialmente, teniendo en cuenta que hace trece años de los hechos que se iban a juzgar. En todas esas ocasiones, como por cuarta vez ha vuelto a suceder hoy, su Señoría acaba pronunciando la palabra que más se escucha a los abogados justo cuando salen de la sala de vistas donde debía haberse celebrado un procedimiento penal: SUSPENSION. Las caras de los abogados reflejan sentimientos distintos. En mi caso, hoy, como casi siempre, una mezcla de rabia, indignación, frustración, desesperación e impotencia, que hacen que te asalten un sinfín de dudas acerca de si realmente esta profesión es la misma que hace un tiempo te apasionaba.
La suspensión de los procedimientos judiciales, sobre todo en el ámbito penal, es el pan nuestro de cada día, con el elevadísimo coste que ello nos representa a todos (recursos inutilizados, desplazamientos inútiles, tiempo perdido, y en definitiva, ineficacia total). Nuestro sistema judicial no funciona, y ese es uno de los muchos males que le aquejan. No es sólo un problema de recursos, sino sobre todo de personas, del conjunto de personas que con una y otra función integran la administración judicial, y que de una u otra forma intervienen en el proceso de administrar justicia. Es el impresentable efecto de un coctel con altas dosis de desidia, bien mezcladas con chorritos de irresponsabilidad, desorganización, incapacidad e incompetencia a partes iguales. Sírvase bien frio, pues es la única forma de tragarlo. (F. Llaquet)
(Más)solmuntanola | 16 Junio, 2011 09:14
No soplan buenos vientos para la SGAE. Y hoy prefiero no buscar razones, que las hay. Hoy quiero felicitar a los blogeros facilones que se les llena el teclado de palabras contra la SGAE a los tres minutos de que un medio de prensa se haga eco -erróneamente- de que la SGAE a pedido el listado de obras interpretadas en un concierto benéfico celebrado en Lorca, en beneficio de los damnificados por el terremoto. Claro, pidió el listado, alguien filtró la increíble noticia y la deducción inmediata digna de notas de prensa en todos los medios es que la SGAE quiere recaudar los derechos de los autores cuyas obras se han interpretado.
Resulta que la SGAE pidió el listado para conocer qué obras estaban implicadas y convocar a sus propietarios (vulgo: autores) para que ellos decidieran si querían condonar o no los derechos. Varias consideraciones merece esta colitis mediática que provoca cualquier movimiento que haga la SGAE.
Ante todo que lo de beneficiar a los demás es una opción personal que no puede venir impuesta por nadie. La SGAE no es nadie para condonar los derechos de sus autores asociados sin su expreso permiso. Y en consecuencia, si los creadores y tirulares de las obras que artistas de toda índole usan y utilizan en beneficio de Lorca (y de su personal imagen) deciden cobrar por ese uso -no condonar-, están en su derecho y no es criticable.
Además, esa inquina facilona vomitada contra la SGAE no veo que se reproduzca contra el que pone las sillas, las gráficas que hacen los carteles, la compañía de seguridad que vigila el evento, el de la paradita de perritos calientes o el que pone las bombillitas de colores. No, a estos nadie les pregunta, nadie les juzga y nadie les critica. Alguno habrá que ha hecho 'un precio especial', pero seguro que otros han cobrado.
Y puestos a cobrar, si algo hay que proteger y fomentar es la capacidad inventiva y creativa de las personas, que si algo nos sacará de la miseria en estos tiempos es la innovación.
(Más)solmuntanola | 23 Diciembre, 2009 10:33
Nuestra
materia es objeto de mucho estudio en los últimos tiempos. Hace 20 años era más
que difícil encontrar un artículo sobre inmateriales. Hoy no hay tiempo
material para leer todo lo que se divulga. Y los Jueces y Magistrados que
tratan asuntos sobre estos especiales objetos del derecho parece que se han
apuntado al carro. Más preocupados por dilucidar naturalezas jurídicas y de
indagar en los límites de las limitaciones, se olvidan de solucionar problemas,
que es lo que quiere el justiciable. Y es que el que acude a la justicia le
importa un rábano saber la naturaleza jurídica del derecho que está en juego,
lo que generalmente quiere es que le digan si es suyo o no y, en su caso, que
le paguen.
Siempre que comentamos esta cuestión con Jueces especialistas, nos dicen lo mismo: “Estamos atados. Si el legislador dijera que no sólo hay que indemnizar el beneficio dejado de obtener, o la regalía hipotética, sino el doble o el triple de esa cantidad, nosotros encantados, pero como no es así, no podemos”. Desde el punto de vista legal, parece una explicación lógica, y consecuente con nuestro sistema de derecho. El Juez se escuda en el legislador, y realmente, éste podría facilitar algo las normas, en aras a evitar lo que siempre hemos denominado como “licencia obligatoria”, con el fin evitar que al infractor le resulte rentable cometer una infracción.
Pero luego nos encontramos con sentencias como la dictada por una Sala especializada de la Audiencia Provincial de Barcelona que establece una indemnización para el vencedor en juicio consistente en la mitad del beneficio limpio que el infractor ha obtenido con la actividad ilícita. Si, como suena, “a pachas”. Así, no solo le concede al infractor el beneficio de la actividad industrial –porque claro, se le descuenta de la indemnización la inversión en materias primas, salarios, amortizaciones y todo lo que se haya invertido en tan noble e ilegal actividad- si no que se le permite quedarse con la mitad de las ganancias. Yo todavía no me lo creo.
solmuntanola | 10 Noviembre, 2009 18:03
Si atónito me he quedado con el resultado de “La Pregunta” del día 9 de noviembre de 2009 en EL PERIODICO: ¿Acepta que se corte el acceso a Internet sin una orden judicial?, en el que una aplastante mayoría del 91% ha contestado que NO, mayor perplejidad me ha ocasionado todavía leer las opiniones de una estudiante, un programador, una agente de viajes y un pastelero (con fotografía incluida), que justifican su negativa a la pregunta al amparo de la –para ellos- “gratuidad” de las descargas de música, películas, programas y series. En definitiva, que si se cortara el acceso a Internet a esas páginas que ofrecen “contenidos gratuitos”, dichas personas tendrían que pagar y claro, por eso su respuesta negativa a la pregunta planteada. Me imagino que la gran mayoría del 91% habrán justificado su negativa en motivos similares.No me extraña, pues, que nuestro país se encuentre en los más alto de los índices de piratería a nivel mundial. ¿Para qué pagar por un disco, por un película o por un videojuego si lo puedo conseguir gratis a través de Internet? No sé que pensaría el pastelero –que afirma estar en contra de la medida porque, en ese caso, “el usuario tendría que pagar para descargar contenidos”, si cualquiera de nosotros pueda acceder “gratuitamente” a su pastelería y llevarse, cada día, todos los pasteles que quisiera. O la agente de viajes, que “puede escuchar música, ver películas, programas y series sin tener que gastar ni un solo euro”, si todos pudiéramos acceder de forma gratuita a unos billetes de los lujosos cruceros que en su agencia ofrecen. Probablemente, en unos días, pastelería y agencia de viajes habrán cerrado, porque no habrían obtenido beneficio alguno por su trabajo.Pues eso es lo que acabará ocurriendo con los productores –y, no lo olvidemos, titulares de los derechos- de la música, de las películas, de los videojuegos, de los programas,… De hecho, ya está ocurriendo con las pequeñas compañías. Llegará un día en que compañías discográficas, cinematográficas, de entretenimiento y de software, dejarán de producir esos contenidos, porque no les saldrá rentable. Y entonces nos quejaremos, ante la falta de creación de nuevos contenidos.En definitiva, con el resultado de “La Pregunta” del día de ayer compruebo cómo no hay concienciación social del grave problema al que nos enfrentamos. Y sin esa concienciación, dirigida a sensibilizar a la población de que los contenidos no son gratis y que si uno los quiere, debe pagar por ellos, se está poniendo en juego a toda la industria creativa de esos contenidos. Y, al final, los grandes perjudicados seremos nosotros mismos.
solmuntanola | 29 Octubre, 2009 16:37
Porqué cada vez que los políticos acuden al estupendo Círculo Ecuestre de Barcelona tienen que dejar sus coches ocupando un carril de circulación de la calle Balmes. En ocasiones incluso con escolta policial. Lo encuentro indignante. Si el solo hecho de que tengan chofer cualquier mindundi que accede a un cargo político ya es de por sí escandaloso (si no fueran personajillos con aires de grandeza, no pedirían chofer) que encima los aparquen en la puerta del lugar en el que están comiendo todavía lo es más. Precisamente la gracia de disponer de vehículos con chofer es que te pueden dejar en la puerta del lugar al que vas sin necesidad de buscar previamente un aparcamiento. Luego, que se lleven el coche a un descampado. Ya les llamarán de vuelta cuando los necesiten. No, estos arribistas necesitan aparcar en la puerta y, además, disponiendo de un vehículo policial que los vigile. Claro, como nos sobran los policías. Y todo lo que hasta aquí he dicho lo he dicho en la convicción de que son políticos, porque si resulta que son empresarios o banqueros ajenos al ruedo político entonces ya es para cabrearse mucho.
solmuntanola | 20 Octubre, 2009 16:47
Un logo muy ilustrativo de lo que sucede en Catalunya estos días (aunque la verdad es que con su configuración adaptada, podría extenderse a muchos sitios de España):



solmuntanola | 28 Febrero, 2008 10:46
solmuntanola | 25 Enero, 2008 12:21
Los creadores son una especie,
más bien escasa, que hemos de mimar entre todos por múltiples razones; De los
creadores todo y todos se aprovechan. Sus creaciones son imprescindibles para
nuestras vidas. Piense el lector con cuantas se topa, cuantas ve, oye y escucha
a lo largo de una jornada.
Los creadores,
además, generan un mercado de bienes culturales del que las industrias
productoras y transformadoras de estos bienes se nutren, al igual que lo hacen
las industrias del consumo cultural o proveedoras de bienes culturales. La
cantidad de puestos de trabajo que las industrias auxiliares de las anteriores
crean es impresionante, el doblaje, la traducción, los agentes, los caterings,
los publicistas, los montadores, los iluminadores, los subasteros, los impresores,
los galeristas, los vestuarios, la seguridad, los representantes, los abogados
y tantos otros que vivimos gracias a que los creadores y los inventores tienen
a bien existir.
Bueno, todo esto funcionaba hasta
que a alguien se le metió en la cabeza que el derecho a la cultura venía gratis
con la Constitución. Y ahora, en este país de demagogos, es tal el lío que en
torno a algo tan sencillo se ha organizado que todo el mundo toma posiciones
sin saber de que puñeta habla. Como ese figura extremeño que va a proponer al
Congreso que el canon por copia se pague voluntariamente marcando una casilla,
situada debajo de la de la iglesia, en nuestras declaraciones de la renta. Y
digo yo ¿porqué no propone de paso que se añada una tercera casilla para quien
quiera pagar –también voluntariamente- el sueldo de los políticos? Al fin y al
cabo son mucho menos útiles y por lo general más casposos y más antipáticos que
los creadores.
Es evidente que las creaciones e
invenciones surgen de la capacidad creadora e inventora del individuo. Este
crea gracias a su experiencia social. El grupo no puede prescindir del
individuo creador para evolucionar, y el individuo no puede prescindir del
grupo para crear o inventar. Esa necesidad de crear e inventar de unos frente a
la necesidad de utilizar lo creado e inventado, por los otros, genera una obvia
tensión que es crucial en la denominada propiedad intelectual. Pero es una
tensión ya asumida en nuestra ley, fundamentalmente a través de la limitación
del derecho en el tiempo y a través de los numerosos límites al derecho del
autor sobre su obra. No les quitemos a los creadores más de lo que la ley ¡sí,
la ley!, ya les quita.
La cultura es del pueblo y para
el pueblo, al pueblo no se le niega nada. Pero claro, tampoco debemos confundirnos,
el mensaje que subyace en este falso debate es “las creaciones gratis para el
pueblo”, y eso, claro, no es posible. Los creadores crearán cuando a ellos les
dé la gana, y sin ganas, aquí nadie hace nada; y quien dice ganas dice dinero,
compensación o beneficio.
El equilibrio que mantiene el
sistema de la propiedad intelectual es precisamente el de facilitar el flujo
creador e inventor hacia la comunidad para que otros puedan seguir creando e
inventando en el futuro y para que todos disfrutemos de esas creaciones o
invenciones tributarias de nuestro acervo cultural. Pero si queremos
disfrutarlas de inmediato y no esperar a que entren en el denominado dominio
público, debemos pagar al creador su precio, como pagamos al casero su renta o
a la compañía eléctrica su factura.
Y debemos pagar lo que el creador considere oportuno por cada uno de los usos que de sus obras se hagan. No vale con pensar que por comprar un disco ya voy a poder montar una sala de fiestas. No, el disco lo compras para escucharlo en casa. Si quieres montar una sala de fiestas, un espectáculo, un circo, un bar o lo que se te ocurra que utilice la creación del autor deberás pagar el precio que te impongan en cada caso. Y si quieres hacer copias, pues lo mismo. Y si no no uses esa creación ajena, así de simple.
solmuntanola | 16 Enero, 2008 19:07
No me gusta criticar al crítico Es un ejercicio sano… si se hace cabalmente y con un mínimo conocimiento de la materia. Pero en esta ocasión me han tocado … la propiedad intelectual. Y además mal tocada. Últimamente, la propiedad intelectual es la cenicienta del derecho, siempre vapuleada.
La mediática Lucía Etxebarría hace gala de no tener idea de propiedad intelectual en el artículo que el 23 de septiembre publicó en el magacine de LA VANGUARDIA. Me parece increíble que una persona que vive de su capacidad para crear se pronuncie con tamaña frivolidad sobre un tema tan complejo.
Las Leyes de propiedad intelectual no son ambiguas, son flexibles. Tan flexibles que ya se elaboraron teniendo en cuenta el interés público y el derecho de acceso a la cultura. Tan sociales son que el derecho está limitado en el tiempo, tanto que parecen un queso de gruyere, llenas de agujeros que permiten manosearla sin pedir permiso al creador.
Nadie se tira de los cabellos cuando paga un peaje en la autopista, aunque sea para ir a un hospital a atender un paciente o a un juicio a defender al reo. Nadie se escandaliza porque nos cobre un alquiler el propietario de un piso, aunque el que pague lo haga para dar cobijo a su familia. Pero parece que a la Sra. Extebarría le parece mal que una empresa biotecnológica cobre canon por utilizar el resultado de largas y costosas investigaciones (aunque dicho uso sea para nuevas investigaciones sobre el cáncer). Que las pague el Estado, así serán para todos, o no…
solmuntanola | 11 Diciembre, 2007 11:26
solmuntanola | 07 Abril, 2006 17:04
solmuntanola | 06 Abril, 2006 11:45
solmuntanola | 22 Marzo, 2006 10:35
solmuntanola | 11 Enero, 2006 11:46
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